¡No pongamos barreras a la diversión!

Hola a [email protected],

en este post os queremos explicar una experiencia personal que hemos tenido con los juegos Detectivity. Como sabéis, tenemos familia (2 hijas cada una, de edades diversas).

También sabéis que, actualmente, la tecnología y todo lo que la acompaña están en nuestro día a día de una forma casi de forma permanente. También se ha incorporado en la forma de juego de nuestros hijos. Hasta cierto punto, puede ser positivo y puede desarrollar en los niños algunas habilidades importantes. Pero, como todo, se ha de limitar. No podemos dejar el juego de nuestros hijos en manos únicamente de la tecnología.

Cuando surgió la idea de Detectivity, lo primero que hicimos fue probar en nuestras casas, con nuestras familias y amigos. Queríamos saber de primero mano cómo ‘nuestro público’ iba a responder a estos juegos.

Os parecerá una tontería, pero cuando le das a una niña de 13 años (¿preadolescente?, ¿adolescente?) un juego Detectivity el día de su cumpleaños y sólo con ver el material y el objetivo del juego, te dice: ’Mama, quiero jugar ahora’ es que algo ha despertado en ella.

Pero lo más asombroso es lo que sucede durante el juego. El interés que despierta por descubrir cada pista y cómo comparten esa ‘aventura’ con sus [email protected], es alucinante!

Os ponemos el ejemplo de una niña de 13 años, porque como sabéis a esas edades nos podríamos haber encontrado con un ‘Mama, qué aburrimiento’, pero no fue así. La verdad que fue muy gratificante ver cómo lo disfrutaron.

Si esto lo llevamos a edades más tempranas, el resultado es el mismo o incluso mejor. Diversión y más diversión.

Con esto, queremos transmitiros que muchas veces, nosotros mismos (los padres) ponemos barreras y límites a los juegos de nuestros hijos. Pensamos y casi decidimos por ellos lo que les gusta y lo que no. Damos por hecho cosas que luego no son así.

[email protected] han nacido en una época en la que la tecnología está pisando muy fuerte, pero no supongamos que un juego de este tipo no va a ser interesante para ellos. Alejémoslos un poco de las pantallas y hagamos que compartan con sus hermanos, amigos, familia un juego colaborativo donde todos aportan y donde todos ganan

¡Nos pongamos barreras a su diversión!

Susana.


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